El blog de la bodega

PorVíctor Méndez

ORO DIBIAS 2018

#vinodeasturias #vinoblanco #ibias

Hola amigos y amigas,

Por fin llegó el momento de presentaros el vino de la vendimia del año 2018:

Oro Dibias

Oro Dibias es un vino monovarietal elaborado íntegramente con la variedad blanco verdín producida en Viña Cuedo, vendimiado a mano a finales de septiembre y elaborado en nuestra bodega.

Sus características principales son el olor a flores y frutas, muy propio de la variedad, una acidez contenida y exquisita, gusto fresco de sabor suave, redondo y largo en boca y un color amarillo paja con reflejos verdosos transparente y limpio. Sus 13,5 grados de alcohol producen en el paladar una sensación cálida y muy agradable.

Aunque el embotellado se hizo en abril no lo hemos puesto a la venta hasta ahora, pues en años anteriores pudimos comprobar que en la botella se desarrolla y gana mucho en todos los aspectos. El resultado ha gustado mucho a los sumilleres de los restaurantes con los que trabajamos habitualmente.

Estará a la venta en la bodega y en la tienda Eiroa y restaurantes de Ibias. Además de visitar la bodega y probar el vino podréis conocer este bonito concejo de Asturias, donde los romanos se establecieron para extraer el “otro” Oro de Ibias.

Feliz verano con Oro Dibias ¡¡¡¡¡

Nota: Para visitar la bodega es preciso llamar al teléfono de contacto, ya que no siempre es posible

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PorVíctor Méndez

EMPEZANDO LA TEMPORADA

#vinodeasturias #vinoblanco #ibias

Hola de nuevo, hemos estado bastante tiempo sin escribir en el blog, demasiado ocupados en otras cosas, pero aquí estamos de nuevo con nuestras cosas como la primavera¡¡¡.
Esta estación es maravillosa y nos hace pensar en la fuerza y la capacidad de la naturaleza para reinventarse y brotar con toda su energía después del triste y frio invierno. Este año es verdad que parece un pequeño verano adelantado, lo que es genial para trabajar en la viña, pues con sol todo se hace con más vitalidad y alegría. Pero esta situación nos preocupa bastante, pues como dicen los mayores del campo “el invierno no se lo comen los lobos” y tememos que empiece a llover o a helar en algún momento, cuando las plantas ya hayan brotado y entonces los efectos pueden ser catastróficos sobre la cosecha.
Empezamos a comprender como el cambio climático no sólo afecta a los océanos, también y mucho, al huerto que tenemos al lado de casa.
Nuestra atención principal estos meses está en la viña, que exige mucho, mucho trabajo. Este año a las tareas habituales, limpieza, poda, trituración de los sarmientos, y debido a los efectos de la nevada de octubre, ha habido que hacer un trabajo de mantenimiento mucho mayor de lo que es habitual y que todavía continuará durante los próximos meses, reponiendo y ajustando los postes que aguantan cada línea de plantas y también los que aguantan las parras, las más afectadas en nuestro caso.

Ya hemos terminado la poda y como en años anteriores hemos utilizado los dos tipos de técnicas, en vara y doble cordón. La Poda es la principal herramienta para alcanzar el mejor equilibrio entre la planta, el suelo y el clima y conseguir que producción sea de la mejor calidad posible. Con este objetivo, en Viña Cuedo seguimos probando y observando cómo se comporta la planta en cada temporada con cada tipo de poda, en cuanto a cantidad y calidad de las uvas recogidas, así como su proceso de maduración.
Estamos también experimentando emparrando las cepas en alguna de las calles. En los años anteriores ya habíamos levantado dos líneas, instalando unos tubos en forma similar a las que circundan la finca, pues habíamos observado que la producción en éstas era muy buena y probablemente, al estar más ventiladas tengan menos enfermedades. Nos preocupaba sobre todo la maduración y por tanto el grado de alcohol que pudieran alcanzar.
Los resultados del año pasado fueron muy buenos, el impacto del mildium y el oidio fue menor que en las plantas a nivel del suelo y la maduración fue muy similar a la obtenida en el resto de la viña. Por eso este año levantaremos una fila más y seguiremos observando.
Mientras, en la bodega, el vino descansa ajeno a las temperaturas y las inclemencias del tiempo y los avatares políticos. Tranquilamente se clarifica y va a adoptando ese color blanco con matices verdes que lo hace tan elegante en la copa y que a mi personalmente siempre me sorprende como proceso. Hemos realizado varios trasiegos que le han ayudado a adquirir esta transparencia tan bonita y ese brillo tan espectacular del que presume.
Coincidiendo con la entrada de la primavera hicimos el último trasiego y en torno a Semana Santa realizaremos el filtrado de abrillantado para que adquiera su brillo definitivo y procederemos a embotellarlo.
No nos hemos podido resistir a hacer algunas catas y la verdad es que el resultado es muy prometedor. Estamos muy contentos.

En paralelo estuvimos diseñando la nueva etiqueta que va a ser absolutamente innovadora, integrando elementos de nuestro logo y monumentos representativos de Ibias, aunando tradición y diseño, que es la esencia de la bodega. Ha quedado muy chula

 

Entre todo este trabajo hemos encontrado un hueco para una escapada, incluyendo, claro, la visita a alguna bodega.
Con un tiempo precioso pasamos un fin de semana Lerma y Covarrubias, pasando por Aguilar de Campóo, y descubriendo una y otra vez lo bonita que es la provincia de Burgos incluso pensando en la próxima visita. Lerma es acogedora y monumental y Covarrubias es pintoresca y encantadora.
En Covarrubias, en el núcleo urbano visitamos una bodega pequeñita instalada en una cueva natural, dirigida por una mujer muy dinámica que con pasión nos explicó detalladamente como cuidaban sus viñedos y elaboraban sus vinos, de la denominación de Origen Arlanza, D.O que regula los vinos producidos en el valle medio y bajo del río Arlanza, en las provincias de Burgos y Palencia. Nos invitó a catar alguno de sus vinos, todos tintos, uno joven, un vino roble criado en barrica durante 6 meses y otro crianza con un año en barrica. Nos gustó especialmente el segundo pero compramos algunas botellas de cada uno para poder degustarlo más tranquilamente en nuestra casa con ricas viandas.
Os recomiendo de corazón esta escapada, que permite disfrutar de los tranquilos rincones del Reino de Castilla tan bien conservados y al tiempo degustar una contundente “olla podrida” y un lechazo de primera, eso sí, procurad que sea en diferentes jornadas.
Hasta pronto ¡¡¡¡

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PorVíctor Méndez

VUELTA AL TRABAJO: LA PREPODA

#vinodeasturias

Hola amigos, aquí estamos después de este breve periodo  que nos ha permitido descansar, estar con la familia y con los amigos esperando el nuevo año con mucha ilusión y recargando  energía para enfrentar una nueva campaña y una nueva cosecha.

Hemos empezado la temporada con la prepoda,  que consiste en cortar la mayor parte de los sarmientos desarrollados en la temporada anterior, lo que nos permitirá adelantar en gran medida el trabajo de eliminación de la madera vieja, quedando solo para el momento de la poda una pequeña parte. También aprovechamos para eliminar las hojas secas que quedan repartidas por la finca, pues son transmisoras de todos los hongos que provocaron enfermedades el año pasado.

La prepoda tiene también una función importante como bien  hemos podido comprobar este año,  evitando problemas con ciertos fenómenos meteorológicos, como las nevadas, que debido al peso de la nieve sobre las ramas se rasgaron muchas cepas causándoles un  perjuicio en muchos casos irrecuperables.

También aprovechamos este tiempo que estamos en la viña para hacer algunas labores de mantenimiento, reponer postes, alambres, tensores y hacer labores de recuperación de los efectos de la nevada de octubre.

En Viña Cuedo hemos tenido suerte y los destrozos de la nevada no han sido importantes, sólo se han visto afectados los mástiles que sujetaban las parras, que se han doblado y que tendremos que reponer, como hemos comentado en entradas anteriores. También aprovecharemos para emparrar alguna otra hilera de cepas, las del margen izquierdo, pues hemos comprobado que la producción es buena y también la maduración y además  se han visto menos afectadas por los hongos que abundaron este el año pasado.

El principal motivo de subir las plantas haciendo parra es que al estar más elevados sobre el terreno se ventila mas, con lo que las posibilidades de enfermedades disminuyen. El principal inconveniente es que las plantas son mas grandes por lo tanto tiene más carga de uva  que trae consigo una más lenta maduración, pero venimos observando desde hace algunos años que las parras que tenemos ya formadas en la viña, tienen una maduración acorde con el resto, en todo caso siempre se puede hacer una poda en verde para controlar la carga.

Pronto empezaremos a podar, si se mantiene el buen tiempo quizá empecemos la próxima semana, aunque no, si persisten estas heladas tan fuertes como las que hemos tenido estos días. No es bueno cortar los sarmientos con tanto frío pues pueden afectarles negativamente.

En la bodega el vino sigue haciéndose y clarificando. Las catas que hacemos de vez en cuanto permiten apreciar como mejora día a día y albergar buenas expectativas de sabor y aromas. Estamos impacientes de que el proceso termine y pasarlo a la botella, que lo hace ganar todavía más.

Falta ya poco, pero nosotros estamos impacientes por probar los resultados. El trabajo duro que nos espera en la viña nos entretendrá y nos hará la espera más corta.

Aprovecho para desearos un feliz año nuevo, cargado de nuevas ilusiones y proyectos, y desde luego de ricos vinos como el Oro de Ibias.

Dejadnos vuestros comentarios, estamos muy interesados en conocer vuestra opinión respecto al blog, al vino si lo habéis probado, a vuestros gustos enológicos, curiosidades o cualquiera otra cosa que se os ocurra, eso sí relacionada….

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Un saludo

PorVíctor Méndez

SEGUNDO TRASIEGO

 

Este fin de semana hemos realizado el segundo trasiego, que como ya sabéis ayuda a limpiar el vino y a conseguir el color, sabor y aroma característico del blanco verdín.

Previamente hemos realizado una analítica para conocer la graduación alcohólica, la acidez, el nivel de glucosa, el PH y el porcentaje del ácido málico, que son fundamentales en las características organolépticas del vino. Los resultados son muy adecuados y por eso estamos muy contentos e ilusionados de que esta cosecha va a dar un resultado muy bueno.

Haremos unos cinco trasiegos y cinco analíticas antes de dar por finalizado el proceso de vinificación y el embotellado, que será, estimamos, allá por mediados de abril.

El trasiego supone traspasar el vino a un nuevo depósito, también siempre lleno, para eliminar los sedimentos (lías) depositados en el fondo y paredes del antiguo recipiente, en estos meses de “descanso” de los caldos. Cada vez los residuos decantados son menores y cada vez el vino tiene un color más limpio y brillante con esos matices verdes que le dan nombre.

Como siempre en la bodega, es muy importante la limpieza, por supuesto la del depósito receptor, pero también la del usado, al que se le da un buen fregado para dejarlo preparado para el siguiente trasiego. Los depósitos de acero inoxidable han supuesto un avance muy importante para las bodegas, pues su limpieza resulta muchísimo más cómodo, rápido y efectiva en comparación con las antiguas barricas, cubas y tinas de madera, incluso mejora con respecto a depósitos de fábrica de hormigón que hubo y hay en algunas vetustas bodegas o los de poliéster que se utilizaron de forma masiva antes de la llegada del acero inoxidable.

Este fin de semana, el viento sur hizo que subiera la temperatura hasta casi 20 º en Ibias, era muy agradable andar por la calle y aprovechamos para acercarnos a la viña para hacer una inspección más exhaustiva de los daños que provocó la sorprendente nevada de octubre.  La impresión inicial parece la correcta, solo se vieron afectadas las parras más próximas al rio donde se han doblado la mayoría de los mástiles que aguantaban las plantas, aunque afortunadamente éstas no sufrieron daño alguno. Habrá que reponerlos esta primavera antes de empezar la temporada.

Finalizada la tarea en la bodega y la inspección en la viña, nada mejor que una visita a nuestro amigo Paco en Pieiga, ya en la vecina Galicia, también en la cuenca alta del Navia. El trayecto de carretera desde San Antolín de Ibias discurre al lado del rio Ibias en su primera parte y permite divisar perfectamente la desembocadura del Ibias en el Navia, ya en la cola del pantano de Grandas de Salime. A medida que nos acercamos a Pieiga, hay magníficas panorámicas del embalse y de las montañas que nos rodean, pletóricas de rotundos verdes y ocres otoñales, conformando una preciosa vista que no puedes dejar de admirar.

La bodega se llama Sidrón y elabora fundamentalmente vino tinto y una pequeña parte de blanco verdín. Producen varios vinos, en función de las variedades de uva que recogen en las diferentes fincas que cultivan, que catamos con mucho gusto.

Entre las variedades tintas, la bodega de Sidrón trabaja con una uva autóctona llamada tinto serodo, propia del alto Navia (también la hay en Ibias) que es la variedad tinta del blanco verdín, que Paco y su hermana están empeñados en recuperar. Una de las fincas más antiguas llamada “La Marcada” y plantada hace casi 80 años, es la protagonista de un nuevo vino tinto que están elaborando con un año en barrica y que tiene un sabor muy intenso y particular que nos encantó. Tiene esta finca una historia también singular, ya que sirvió para asegurar la dote de novia de su dueña en tiempos pasados¡¡¡¡

Muchas gracias Paco, siempre es un placer pasar por tu bodega y disfrutar de tu hospitalidad y de tus vinos.

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PorVíctor Méndez

El descanso

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Y no hablamos sólo de la viña, también del viticultor y sobre todo del vino.
Después de una fermentación lenta, el vino ha finalizado su trabajo transformando todo el azúcar de la uva en alcohol, esto es la fermentación alcohólica. En ese momento hemos hecho un trasiego a un nuevo depósito, eliminando así todos los lodos acumulados durante la fermentación lo que ayuda a limpiar el caldo.
El nuevo depósito es del tipo “siempre lleno”, que cuenta con un sistema de cámara de aire en la tapa que hace que se ajuste a las paredes e impide que entre el aire, evitando así la oxidación del vino.

Por supuesto hemos realizado una primera cata del vino que ya apunta maneras, con los aromas y el sabor característicos, sólo falta que limpie totalmente durante “su sueño” y adquiera el color amarillo con matices verdes que le da nombre.

En todo este proceso nos “encontró” la nevada, inesperada por inusual aunque no por avisada. La abundante nieve caída ha provocado importantes destrozos en los árboles de la zona incluidas las vides. El peso de las hojas y la nieve ha hecho que las cepas se doblarán por el peso, provocando en algunas viñas grandes destrozos.

 

 

En Viña Cuedo, el daño afortunadamente no parece muy grande. El mayor impacto ha sido sobre las parras, en las que se han doblado los mástiles de sujeción que habrá que reponer, pero han evitado que se doblaran o fracturaran las cepas. No podemos valorar todavía con precisión, será en la poda cuándo podremos apreciar con exactitud los destrozos reales del temporal.

Haremos caso al dicho popular que dice, año de nieves año de bienes, así que serán bienvenidas si son anuncio de una buena cosecha para el año 2019.

Os dejamos aquí algún documento gráfico de la viña y de San Antolín cubierto de nieve, unas imágenes poco habituales en estas fechas, ninguno de los lugareños recordaba una nevada tan temprana y tan potente.

Ahora, como reza en el título de esta entrada, dejaremos la viña descansar hasta finales de diciembre, cuando si el tiempo lo permite empezaremos a hacer la prepoda. Al vino le dejaremos dormir durante un mes hasta el segundo trasiego.

El resto del tiempo disfrutaremos del otoño y paisaje otoñal que nos ofrecen las viñas.
Haced vosotros y vosotras lo mismo¡¡¡¡

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PorVíctor Méndez

POR FIN EN LA BODEGA¡¡¡

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Este último mes hemos estado muy ocupados, tapando las cepas para que los pájaros no se coman la cosecha, preparando la bodega para la elaboración del vino y también  la vendimia.

Hay que limpiar bien todas las maquinas y los depósitos para que cuando entre la uva a la bodega se pueda trabajar sin demora. Una frase que repite Víctor constantemente :  “ Para elaborar un buen vino la primera norma es limpieza, la segunda limpieza y la tercera limpieza”.

El tiempo no ha sido el mejor este verano, incluso al final  ha estado lloviendo o haciendo mucho calor y ninguna de las dos cosas vienen bien a la cosecha. Aún así, no se extendió la botrytis que amenaza siempre en  las últimas semanas y hemos podido recoger la uva con un nivel de azúcar muy interesante, 12 grados y medio que, con toda seguridad, nos van a  permitir  hacer un muy  buen vino.

La vendimia se llevó a cabo el último sábado de septiembre, que amaneció un día azul precioso y con muy buena temperatura. Familia y amigos, como cada año, acudieron temprano para ayudar. Los  más madrugadores llegaron a las 8:30 y a las 9 de la mañana ya todo el mundo estaba equipado y en sus puestos.

Guantes, tijeras de vendimiar, unas pequeñas instrucciones a los más novatos y se empezó a trabajar. Ha sido una vendimia más complicada de lo habitual y aunque no se han recogido muchos kilos, se ha cosechado despacio para eliminar todas las uvas secas que ha producido el ataque del mildium durante toda la primavera y el verano. Finalmente se han recogido algo mas de 1000 kilos, muy por debajo de la producción ideal de la finca pero muy superior a la del año pasado.

Y llegó por fin la mejor hora del día, la comida de vendimia, que se organizó en la preciosa terraza del mesón Eiroa e Isabel, una cocinera fantástica, nos deleitó con una deliciosa comida, que incluía   pote asturiano y lacón estofado o cordero, todo exquisito, por lo que fue difícil dejar un hueco para los postres,  caseros y también buenísimos.

La vendimia siempre ha sido en Ibias un día de celebración  y como no, también lo es para nosotros y todas las personas que nos  han ayudado, Orlando, Eduardo, Ziti, Jesús, Oscar, Arturo, Maika y Nicolás, su presencia y cariño es lo que más agradecemos.

Por la tarde después de un grato y  merecido descanso, trasladamos las uvas a la bodega y empezamos a elaborar el vino.  Lo primero despalillar, es decir quitar la madera del racimo para que no de mal sabor al vino, después a la prensa para extraer el mosto y al depósito de acero inoxidable.

Para elaborar el vino blanco se utiliza sólo el mosto. En el vino tinto el proceso de fermentación se realiza con la uva pisada sin separar del hollejo ya que los taninos que dan color al vino están en la piel. Esto no ocurre con el vino blanco que nosotros elaboramos y aunque también se puede fermentar con el hollejo y así se solía hacer antiguamente, es mucho mejor hacerlo sin él para evitar problemas de oxidación, exceso de coloración, etc…

Durante 24 horas, al menos, se deja el mosto “tranquilo” a 13 grados de temperatura como máximo, para que poco a poco se vayan depositando las impurezas que trae la uva de la viña,  suciedad, incluso restos de hollejos, pepitas o uvas secas, etc… que tiene en suspensión. Este proceso se llama desfangado.

Pasado este tiempo se trasiega a otro depósito para dar inicio ya al proceso real de fermentación. Una fermentación que controlamos mediante el equipo de frio para que se produzca despacito y permita obtener todos los aromas que caracterizan el vino blanco verdín de Ibias.

Este proceso incluye el control diario de la densidad del vino, para comprobar que evoluciona correctamente, de forma que cuando llega a 0,990 g/ml se acaba la fermentación, lo que quiere decir que todo el azúcar que contenía la uva se transformó en alcohol.

Esta es la primera fase de la obtención del vino, aún nos quedan mucho seguimiento y trasiego para que el vino salga al mercado y  cumpla todas nuestras expectativas, pero eso queda para los siguientes post.

Nos vemos entonces amigos¡¡¡

PorVíctor Méndez

EL ENVERO

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El envero es la fase de coloración de la uva, las tintas empiezan a  coger el color negro que les caracteriza mientras que las blancas van adquiriendo un color amarillo, el del oro, el  del Oro de Ibias.

Ha tardado, pues como os contamos en el anterior post, la cosecha iba con un poco de retraso. En la tercera semana de agosto empezamos a ver las primeras uvas tintadas, las primeras uvas y también las primeras ramas, pues otra característica del envero es que los sarmientos adquieren la textura y el color  de madera.

El envero es siempre bienvenido, pues con él se reduce mucho el riesgo de enfermedades que pueden estropear los racimos y como viene unido al buen tiempo, nos hace sentir muy felices.

Eso si, muy pendiente de cómo evoluciona el tiempo, las tormentas, la piedra…ya que como dicen los agricultores “el campo duerme fuera” y cualquiera alteración climática puede echar al traste el trabajo de todo un año.

Aquí os dejamos  fotos de alguno de  los racimos de nuestra viña,  que como ya os hemos comentado es en su totalidad de la  variedad blanco verdín. Ésta es  uva autóctona del noroeste peninsular que aunque se encuentra bien adaptada al clima del suroccidente de Asturias,  es una variedad muy delicada y de escasa producción, por lo que su cultivo es  minoritario por su baja rentabilidad. No se conoce otro lugar del mundo donde se cultive

Los racimos de esta  variedad  tienen una forma peculiar, ovalados  formados  por dos subracimos, uno más grande y otro pequeño en la parte superior. Las uvas tienen un color verde amarillento brillante traslucido y una fuerte graduación alcohólica, que puede alcanzar más de 14 grados y se caracterizan por su temprana maduración. En ibias, son incluso más tempranas y dulces que en otras zonas por la mayor cantidad de sol que reciben, de forma que puede alcanzar una graduación de 13 grados para la vendimia con dos semanas de antelación respecto a otras zonas  cercanas como Cangas de Narcea.  Cuando maduran adquieren un característico sabor a miel, que las hacen increíblemente dulces y ricas al paladar.

A los pájaros les encantan, incluso para poner sus nidos ¡¡¡¡

 

 

 

Con estas uvas, os podéis imaginar el vino, muy aromático, dulce y con una acidez contenida, que manteniendo la característica de los vinos atlánticos, resulta mucho más agradable y fino que otros vinos de la zona suroccidental.

Desde el envero hasta la vendimia pueden pasar entre 30 y 40 días, por lo que calculamos que la recogida será en torno a la última semana de septiembre o la primera de octubre. Hasta entonces necesitamos poca lluvia y un sol razonable que les ayude a madurar lentamente  transformando  toda esta energía en olor y sabor que nosotros transformaremos en vino.

Por su parte, la bodega despierta mucho interés entre la gente que visita San Antolín. A pesar de ser pequeñita, su visita permite conocer y visualizar el proceso de elaboración del vino gracias a la explicación detallada y muy didáctica de Víctor, el alma de Viña Cuedo.

Estáis invitados a compartirla¡¡¡

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Elena de Madrid y José Miguel de Mexico con Victor

PorVíctor Méndez

POR FIN EL VERANO¡¡¡¡

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Hemos empezado agosto con el buen tiempo que todo el verano hemos anhelado, no solo para ir a la playa, que también, fundamentalmente porque  para la viña es importante.

La cosecha va con un poco de retraso pues necesita sol para crecer y madurar. Este verano está resultando baste anormal para este concejo, Ibias, acostumbrado al buen tiempo y las altas temperaturas, por algo se le llama el Sol de Asturias. Pero este verano ha sufrido la misma tónica que el resto de la región y el resto de la península, hemos tenido mucha lluvia y bajas temperaturas. Eso no favorece la cosecha,  pero aquí están los racimos creciendo y engordando y permitiéndonos ir generando mejores expectativas

Estas semanas pasadas han sido de mucho trabajo y de muchos nervios. Mientras los racimos no se empiezan a colorear están muy expuestos a enfermedades, que con la humedad proliferan aun más. Por ello hemos estado mirando al cielo con ansiedad durante todo el mes de julio, controlando cada día la temperatura y la cantidad de agua, deseando que de una vez por todas llegara el verano, que se ha hecho mucho de rogar.

El mildium y el oidio han hecho acto de presencia, como no podía ser de otra manera y hemos tenido que aplicar algunos tratamientos para prevenir su proliferación en unos casos y curar las heridas en otros.

Cuando empiece el envero, el riesgo se reduce mucho y podremos respirar más tranquilos entonces.

Además es necesarios  preparar los racimos para la cosecha por eso a principios de Julio empezamos a realizar una tarea muy importante  que consiste en dejar los racimos libres de ramajes para que el aire circule entre ellos con facilidad acariciándolos y aireándolos, evitando que retengan la humedad y se pudran las uvas

Al mismo tiempo seguimos “desmamonando”, quitando “nietos”, que supone eliminar los nuevos brotes que no van a dar racimos o incluso aquellos brotes que dando racimos producirán una carga superior a la que pretendemos. En Viña Cuedo buscamos hacer un vino de mucha calidad, de forma que no permitimos que una cepa produzca demasiado pues esto restaría azúcar a las uvas, justo lo contrario de lo que pretendemos

Aunque el cuidado de la viña en verano ocupa mucho tiempo, siempre encontramos tiempo para el ocio y el  aprendizaje. Hemos estado visitando algunas zonas vitivinícolas en España y Portugal, hablando con los viticultores y bodegueros y probando sus vinos. En esta ocasión hemos visitado bodegas en la denominación de origen Ribera Sacra, donde hemos podido catar una amplia selección de vinos de diferentes bodegas, de diferentes calidades y cualidades al tiempo que hemos podido admirar el paisaje.

En Portugal, además de visitar las hermosas ciudades del norte como Guimaraes, Viana do Castelo  y otros, asistimos en Braga a una feria de Viño Verde. Una feria pequeñita, sin grandes aspiraciones, pero en la que pudimos probar y adquirir una amplia selección de vinos y lo más importante, charlar con viticultores y productores, intercambiar opiniones, soluciones a problemas y ver la pasión que ponen todas las personas que trabajan en el sector y el cariño y mimo con el que hacen sus vinos y con los que nos sentimos muy, muy identificados.

La Rivera del rio Douro es considerado Patrimonio de la Humanidad y la Ribera Sacra, lo será pronto por méritos propios. Un autentico placer que recomendamos a todo el mundo.

Dejadnos vuestros comentarios pinchando en el titulo¡¡ Muchas gracias amigos y amigas

PorVíctor Méndez

Y EXPLOTÓ LA FLORACIÓN

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La primavera ha venido y se va sin que casi la hayamos notado.

Las plantas se han estado  preparando para la floración, y esperaron  con anhelo que brillara el sol y las ayudara  a hacerla. Pues aquí está¡¡¡ Ya tenemos la viña en flor¡¡ una visión preciosa de lo que será la cosecha.

En estas dos fotos podeis ver el racimo dos días antes de la floración y después cuando la flor ya  ha brotado.

 

Nosotros mientras permanecemos vigilantes, cuidándolas y protegiéndolas para que los hongos y las enfermedades no las ataquen. La humedad, si se le añade la alta temperatura se convierte en el mejor caldo de cultivo de muchas enfermedades que atacan a las vides,  como el oídio , mildiu y black rot, y por ello el trabajo ahora se centra en prevenir estas enfermedades aplicándoles productos que ayuden a sellar la planta evitando que estos hongos   penetren  en ella y provoquen efectos  devastadores.

Como todos sabéis muy bien, este año nos sobra agua y humedad por todos lados, sin embargo no ha calentado el sol demasiado y todavía no existe mucho problema en nuestra viña.

Además es necesario revisar una y otra vez los chupones de las plantas, para conseguir que toda su fuerza se concentre en criar los mejores racimos. La planta de la vid es como una buena madre, atraviesa la tierra buscando los mejores alimentos para sus hijos pero si son demasiados no puede alimentarlos bien, por lo que debemos asegurarnos que sean los justos para asegurar la máxima calidad de la uva.

 

Al mismo tiempo hay que atender la bodega. Hemos embotellado el escaso pero muy exquisito vino que salvamos de la helada del año anterior. Sabemos de anteriores cosechas que el vino gana mucho cuerpo y en la botella por lo que no lo sacaremos al mercado antes de un mes, cuando haya desarrollado todo su potencial. Déjadnos vuestros comentarios pinchando en el titular, así se desplegará el cuadro de mensaje. Nos encantará conocer tu opinión o cualquier aportación que queráis hacer. Un saludo¡¡
PorVíctor Méndez

FELICITACIONES A LA BODEGA VITHERAS, VITICULTORES HEROICOS ASTURIANOS

La bodega Vitheras, Viticultores Heroicos Asturianos, hace claro honor a su nombre no sólo por la viticultura que practica, heróica por lo esforzada y difícil, sino también por los premios que acaba de conseguir con su vino blanco Vitheras Blanco 2016.

 

Medalla de Plata en el “international Wine &spirits competition” en su 49 edición  

Medalla de bronce en el “ International Wine Challenge 2018” otorgado por el Jurado al vino Vitheras Blanco 2016.

Medalla de bronce en el “Decanter Worl Wine Awards” de Reino Unido 2018

 

 

 

 

 

 

 

Y es heroico por la dificultad, dado el rigor y la profesionalidad de los jurados que los otorgan, por el numero de bodegas que presentan su vinos a estos concursos y al alta calidad de todos los participantes.

Lo es también, porque suman once los galardones otorgados a sus vinos en tan sólo tres añadas de vida.

Pero lo es fundamentalmente, porque está hecho en Cangas del Narcea, en la viña Carballedo, ubicada en el pueblo de Carballo, donde hace muy pocos años la fama del vino local era pésima y nadie reconocía y mucho menos recomendaba nuestros vinos .

Gracias Carlos , por tu trabajo heroico, que además de aumentar el prestigio de la bodega Vitheras, ayuda a la difusión y prestigio de nuestros vinos y pone en el mapa del mundo nuestra tierra y nuestros caldos, de una extraordinaria calidad y un sabor difícilmente imitable.

Mi más sincera enhorabuena y agradecimiento amigo¡¡¡¡